El clima sensual
Pregunta a un radiestesista o a un médium y te dirán que tu personalidad deja su impronta en el lugar en que vives; con frecuencia, al entrar en un apartamento, se siente el carácter de sus ocupantes. Sin embargo, tú misma puedes influir en tu propio comportamiento y en el de tu alrededor con sencillos toques artísticos que puedes preparar en tu vivienda.
La atmósfera
¿Tu partenaire tiene un ritmo sexual más lento que el tuyo?
Algunos grabados eróticos u otros elementos que reclamen su sensibilidad, colocados en tu dormitorio, tendrán un efecto atractivo sobre él. ¿Tienes tú misma problemas para seguir su ritmo? Busca literatura sobre el tema, en el estilo que te guste, incluso novelas de amor. ¿Te falta la paz, estás ansiosa, contrariada? Llena tu apartamento de plantas verdes, colgadas o en macetas, coloca flores en jarrones en el lugar en el que te gusta relajarte y en tu habitación. Si estás en un período de cansancio anormal, cambia la dirección de tu cama, coloca la cabeza hacia el Norte o el rostro hacia la ventana, cambia de lugar los muebles de tu habitación.
Una película puede ser un preludio que os permita a ambos olvidar los quehaceres del momento y distraeros.
La distracción es una técnica muy efectiva. Un viaje, incluso corto, o un paseo inhabitual, una cena exótica, hasta erótica (hay libros de cocina erótica), crearán un relajamiento de la tensión y una apertura sentimental.
Puedes perfumar la cama y los sillones (evita toda exageración) o utilizar difusores para las habitaciones; también, poner una gota de perfume sobre una bombilla: una vez encendida la lámpara, por efecto del calor el perfume se esparcirá por la habitación.
Plantas y flores
De una manera general, las plantas y las flores aportan dulzura y sensualidad a la casa. Las mujeres no son las únicas que las contemplan, muchos hombres las aprecian y todos los seres las notan y reaccionan en su presencia, incluso inconscientemente. Una rosa en un florero de cuello de cisne, grandes ramos de iris, lilas o alhelíes, las ramas floridas en primavera o jacintos olorosos en floreros, plantas lloronas colgadas de un hermoso macramé, crean una delicadeza propicia al clima amoroso.
Los perfumes
El efecto de los perfumes es similar. Un hombre puede verse hechizado por un perfume o huir de una mujer a causa de un aroma que detesta. Ten siempre la precaución de preguntar a tu compañero si le gusta tu perfume preferido. Otros hombres reaccionarán inconscientemente a los olores, pero también de manera brutal. Sé pues muy atenta a los olores que utilizas, ya sea en la colada, el hogar o los perfumes con los que te impregnas el pelo y los vestidos. Un toque de perfume en el pubis puede ser muy apreciado.
Debes saber, pues, dar a tu casa la atmósfera que buscas en tu pareja. Ya que si dejamos nuestra impronta en las paredes, las cosas pueden, también ellas, aportarnos mucho, aunque sólo sea porque a través de ellas nosotros mismos hacemos un esfuerzo en un cierto sentido.
La música
También ella es un preludio a las relaciones sexuales. Tanto por su lado relajante, como por introducir un corte después de una dura jornada de trabajo. Algunas parejas son inducidas a adoptar disposiciones amorosas por discos precisos que para ellos son como señales; es una sutil manera de hacer comprender al otro su deseo, sin tener necesidad de expresarse de inmediato mediante preguntas o palabras. Ese tiempo de relajación, que os coloca a ambos en una cómplice expectación, introduce además un ritmo sereno, en el que cada uno se siente bien, en el que se puede sentir el clima y el ritmo del otro. La precipitación de los preliminares, en amor, es a menudo lo más catastrófico. Algo que no ocurre a tiempo al principio puede impedir todo el placer del acto. La música también puede introducir una variante en los ritmos del acto sexual, ya que inconscientemente nos ponemos por fuerza en armonía con el tiempo musical. Depende de ti, pues, el sentir a qué clima sexual corresponde ese momento preciso para escoger entre un músico muy romántico, unas flautas exóticas o una percusión africana. De este modo crearás un vacío total y podrás descubrir otras zonas psíquicas, otros climas amorosos, otras sensaciones, de manera discreta, sin tener necesidad de pedirlo verbalmente.
Déshabillé y ropa interior
La mayoría de los hombres son sensibles a la vista de un déshabillé, o de una bonita ropa interior. Si tomas tantos cuidados al vestirte para salir, debes saber por lo tanto que lo que llevas en casa es lo más importante de tu vida, en función de sus efectos. Un atavío descuidado por la noche es repelente; busca vestidos de casa atractivos, ropa interior erótica, de colores sorprendentes, déshabillés sensuales. Los hombres prefieren generalmente el lado suave, fluido, cambiante. La seda o lo que la imita, la ropa interior transparente o casi, lo bastante manejable como para permitir la caricia.
Esta atención a tu atuendo en la casa tendrá no sólo un efecto atrayente sobre tu compañero, sino también te ayudará considerablemente a sentirte bien, a sentirte sexy, a impregnarte tú misma de una atmósfera sensual. Eso se notará a la larga en tu comportamiento, en mantener más atención a tu línea, en una búsqueda general del gusto en todos tus vestidos y alrededor de ti. Esto conlleva un rechazo al abandono, una voluntad de permanecer joven tanto en el carácter como en el aspecto.
La higiene
La higiene tiene sin duda una importancia capital en las relaciones sexuales. Una piel sana, limpia, es agradable de tocar. Según el parecer de los hombres, los cabellos suaves, brillantes y limpios son un factor importante del atractivo físico, así como la salud y la limpieza del cuerpo.
Respecto de la higiene íntima, hay un secreto que te confío. Con toda seguridad es importante asegurar esta higiene mediante un cuidado frecuente; sin embargo, si acostumbras a lavarte íntimamente antes del acto sexual, debes haberte dado cuenta de que el solo contacto con el agua (fría o caliente) conlleva una contracción de la vagina y una sequedad de la piel, en la medida en que te quitas toda la lubricación. Si tienes la vagina estrecha, o problemas de lubricación, ten la precaución de proceder a esta limpieza una o dos horas antes del acto, mientras que si la tienes holgada quizá puedes utilizar este truco para estrecharla. Amelia nos hizo esta observación:
«Hay un truco que utilizo: si siento unas ligeras ganas de orinar, cuando mi marido y yo tenemos ganas de hacer el amor, me guardo muy bien de ceder a esas ganas porque me he dado cuenta desde hace mucho tiempo que eso aumenta terriblemente mi sensibilidad vaginal. Tanto más cuanto que orinar me obligaría a lavarme y se me iría la lubricación natural de la vagina, lo que me volvería la piel más insensible.»
Depende de ti comprobar si notas una diferencia y encontrar la mejor solución en función de tu sensibilidad.
Otra observación que tiene importancia: los médicos ponen en guardia a las mujeres contra la utilización de un jabón normal en la limpieza vaginal, ya que esos jabones son de naturaleza alcalina, mientras que el medio vaginal es ácido, y por ello pueden acarrear una pérdida de sensibilidad muy grande de la vagina, incluso una cierta frigidez. Recomiendan, por el contrario, jabones ácidos farmacéuticos específicos. Aunque, en realidad, el agua pura suele ser el medio más natural para asegurar una buena higiene interna.