Tarot 806--------|Horoscopo 2010

Luna en Leo

Estando Leo, segundo signo del fuego de la secuencia zodiacal, regido por el sol, la luna no se encuentra demasiado a gusto en él. Los valores en los que apoya el yo racional son extrovertidos, hipertróficos por el efecto solar. El ámbito de lo sensible se ve, por tanto, superado en cierto sentido y propende a refugiarse en un segundo plano.

Por el contrario, la complementariedad simbólica de los dos astros puede llevar a un equilibrio positivo. Los posibles excesos temperamentales de los Leo, es decir, la obstinación, el autoritarismo, el orgullo, se ven a veces atenuados por esta luna que, al regir el contorno de lo sensible, recorta el egocentrismo.

En cualquier caso, la emotividad es intensa, deseosa de gustar y de conquistar, inclinada a la grandilocuencia, incluso a la retórica, con tal de sorprender. La sobrevaloración de sí mismo se extiende a la manera de vivir las relaciones; así, los nacidos en Leo suelen considerarse extraordinarios amantes y creerse irresistibles. Sin embargo, al mismo tiempo, al ser escasamente introspectivos, pueden cometer errores de ingenuidad, y dejarse dominar por quien sea más astuto y menos extrovertido.

Lealtad y generosidad pertenecen a este signo, y también a la luna que esté sobre ellos. Esta luna exige reconocimiento y respeto, y se oculta cuando no se le tributan honores.

La seguridad, que no cede a la derrota, algunas veces puede crear tensiones, y el deseo de quedar siempre a la altura de las circunstancias resulta agotador en ocasiones. La lección de la experiencia es algo que la luna de Leo muy difícilmente llega a aprender.

Por último, esta luna encuentra su fase óptima en el plenilunio, cuando el sol, al encontrarse en Acuario, equilibra sus posibles excesos egocéntricos.

Signo Leo

Signo Leo