Tarot 806--------|Horoscopo 2010

La terrible diosa de la noche

Aquí se intercala otro aspecto de la luna, el aspecto nefasto que, como hemos visto, se atribuía a la fase en que estaba ausente del cielo. En el mundo helénico, la luna invisible, escondida y "negra" se simbolizaba con dos tríadas de divinidades, las Moiras y las Greas, y sobre todo con Hécate, que tenía tres cabezas.

Hécate, una diosa muy antigua, es hija del cielo estrellado, de la noche o de los infiernos. Su figura es tan poderosa que, a pesar del advenimiento del Olimpo patriarcal, del que es excluida a favor de Artemisa, más dócil y virginal, Zeus la honra más que al resto de las diosas y le confiere poderes sobre parte de la tierra, el mar y el cielo estrellado. Su nombre es parecido al de la Artemisa arquera: acatos = ecatebólos, la que asaetea a distancia, acertando siempre.

La conexión más evidente con la luna negra reside en el hecho de que las fiestas en su honor, las Hecatesias, tenían lugar siempre durante la luna nueva. La luna negra se convierte así en protectora de las partes "latentes" de la sociedad o, como diríamos hoy, de los marginados, de los pobres y los mendigos. En efecto, durante las Hecatesias se preparaban comidas con desperdicios y alimentos de ínfima calidad, llamadas cenas de Hécate. La divinidad lunar reside en los infiernos, de donde sale por la noche en compañía de las almas de los muertos y se dirige a las tumbas en busca de hierbas mágicas.

Su figura se relaciona con el sueño de varias formas: como demonio, tiene la prerrogativa de sacarse los ojos y contemplarse mientras duerme; como mujer, reina de Libia e hija de Poseidón, está privada del sueño para siempre, porque enloquecía y mordía a los niños, hasta que los dioses la transformaron en perra (los perros eran, precisamente, los animales que se sacrificaban a Hécate).

También como demonio tiene el don de transformarse en cualquier animal, está dotada de falo, rapta los niños a las madres y les chupa la sangre. Otras figuras demoníacas relacionadas con el lado nefasto del mito lunar son Gorgó, un demonio femenino que asimismo tiene falo; Mormó, espantajo, de donde procede el latín formido, miedo, y Empusa, que lleva a la tierra a los espíritus de los muertos para aterrorizar a los vivos.

A diferencia de Artemisa, Hécate es madre. Madre del monstruo canino Escila, cuyo nombre significa cebolla marina (ya vimos que la cebolla era impura para los egipcios, porque crece en luna lenguante); madre de las magas Medea y Circe y de otras figuras menores hijas de Helios, el sol (ya no es su hermana, sino su esposa).

En su forma animal, Hécate es una perra o una loba. Pero la representación más corriente es la de tres cuerpos femeninos unidos por la espalda y rematados por tres cabezas: una canina, una equina y una de jabalí o humana.