Tarot 806--------|Horoscopo 2010

La Gran Madre

En las civilizaciones indomediterráneas que antecedieron a las patriarcales, se veneraba a la Madre Tierra, que recibía muchos nombres, el principal de los cuales era Potnia. Potnia reinaba sobre las plantas, sobre los animales, sobre las montañas, sobre los lagos y sobre los mares, y era la madre de todo lo que nacía sobre la tierra. Se la representaba con una figura femenina que tenía al lado otra masculina, más pequeña. Esta figura masculina se llamaba Paredro y era hijo de Potnia. Al llegar a adulto la fecundaba.

Paredro (paredros) significa etimológicamente "El que está al lado, en segundo plano", y era, pues, el dios-macho dependiente de Potnia y subordinado a ella, y así permaneció hasta las invasiones de los pueblos semitas e indoeuropeos antes mencionados, que lo transformaron en un dios autónomo, convirtiéndolo primero en el marido y luego en el señor de Potnia.

A medida que fueron imponiéndose las civilizaciones patriarcales, el sol se convirtió en el principio activo y masculino y la luna en el pasivo y femenino. Pese a todo, en los comienzos de Roma la luna todavía era masculina (lunus) para los guerreros, los cazadores, los patricios y los curiales, mientras que para los agricultores, que la consideraban la esposa del sol, era femenina.

Todavía hoy, en alemán, la luna es masculino (der Mond), un término que enlaza con el dios masculino Mane de la mitología nórdica, y el sol es femenino (die Sonne) y deriva de la raíz sunna.

diana de éfeso

Diana de Éfeso, una de las muchas representaciones de la Gran Madre