Creencias y presagios
Honrar a la luna, sacrificar a la luna. Hemos visto que a las divinidades solares se les atribuían poderes mágicos, a veces purificadores y otras nefastos, y al igual que la neomenia —el primer día de la luna en el cielo— regulaban el calendario, las solemnidades religiosas, la vida pública, la privada e incluso los negocios.
El folklore ha tomado y transmitido estos rituales, que se encuentran en todas las épocas y en todos los países. En la mayoría de los dichos populares se repite el aspecto positivo de la luna creciente, mientras que se la considera negativa en su fase menguante. Riqueza
En España, con la aparición de la luna llena es costumbre invocarla para que aumente el patrimonio, pronunciando las siguientes palabras: "Luna hermosa, como nace tu cara que crezca mi bolsa."
Protección
En Nueva Guinea y en África del Sur, las mujeres acostumbran a presentar a los recién nacidos al astro naciente para obtener su protección. Matrimonio
En Escocia se cree que por inclinarse ante la luna nueva y pronunciar unas frases rituales, se consigue un buen marido. Expresando un deseo
A la usanza pagana, en Italia y en Francia se acostumbra a saludar a la luna acercando los dedos a los labios y expresando un deseo, que se realizará. ¡Pero cuidado!, si la frágil media luna se divisa reflejada o a través de una ventana..., el encantamiento se deshará. Buen agüero
En Irlanda, cuando la luna entra en fase menguante, se pronuncia esta fórmula para desear felicidad: "Déjanos como nos has encontrado." Bollos y croissants
En Grecia, los bollos hechos en forma de media luna se llaman bun (como en inglés), y son los mismos que en Francia, y no por casualidad, se llaman croissants, crecientes, en una clara alusión a la luna, y se comen a la salida de ésta.
Contra el diablo
En la India, para combatir a los demonios, se trituran piedras en las noches de luna llena.
Brujas
En toda Europa se ha creído durante siglos que las brujas acudían al aquelarre cabalgando sus escobas en las noches de plenilunio. Hacia la luna
En Java se quemaban los restos de los príncipes en féretros con forma de toro, para agilizar el viaje de su alma hacia la luna.
Para obtener una buena cosecha
En Japón se acostumbra a majar el arroz en morteros de piedra durante el día de luna nueva y a arrojar un poco de este polvo para propiciar una buena cosecha.
Rosa de noche
Cuando al anochecer la luna se tiñe de rosa, se cree que anuncia lluvia.
Blanca: buen tiempo
El halo que en ocasiones rodea a la luna llena, muchas veces se considera como señal de mal tiempo. Si, por el contrario, el halo es blanco, es indicio de buen tiempo.
Vampiros
Una leyenda alemana dice que los vampiros comenzaban sus correrías nocturnas a la salida de la luna y regresaban a sus ataúdes al cantar el gallo. Espectros
Al salir la luna, una misteriosa señal hacía salir de su tumba a los espectros. Ha sido el miedo a la oscuridad el que ha dado lugar a estas creencias en muchos pueblos.
El año con trece lunas
La tradición dice que los años con trece lunas son nefastos para la agricultura. Se cree equivocadamente que estos años tienen una cadencia dilatada en el tiempo, y que, por tanto, constituyen una excepción. En realidad, dado que cada lunación dura menos de un mes, las trece lunaciones se suceden con bastante regularidad. En los años en los que tiene lugar la decimotercera luna, se suele tener en cuenta sólo la fase creciente de ésta, evitando intervenir en la menguante.
Lunes, buen día
Los antiguos creían que el mundo estaba regulado por siete fuerzas o espíritus superiores, que juntos aseguraban el equilibrio universal. A estos espíritus les atribuían el gobierno de los siete planetas entonces conocidos (Sol, Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus y Saturno), y a cada uno le dedicaron un día de la semana. El lunes era, como es fácil entender, el día de la luna, y por ello los ritos propiciatorios y las prácticas adivinatorias se hacían en lunes. Durante las ceremonias se consagraban los pentáculos, amuletos de pergamino o de metal que tenían, sobre todo, el poder de proteger de los peligros del agua.
Según las viejas creencias, el lunes, con miércoles, jueves y domingos, son días afortunados, mientras que los martes y los viernes son nefastos. Como dice el conocido refrán: "Los martes, ni te cases ni te embarques."
La luna roja
Desde la noche de los tiempos, la luna roja se ha considerado "peligrosa". Debe su nombre no tanto al color que toma a veces en el cielo como al efecto que produce sobre las plantas. La "luna roja" es, por definición, la llena de la primera lunación después de Pascua, y se sitúa entre el 5 de abril y el 6 de mayo. Griegos y latinos ya la conocían, e imploraban a los dioses lunares que evitaran los brotes precoces; incluso la Iglesia católica, adaptándose a las tradiciones populares, proponía a los campesinos que rezaran oraciones para protegerse de los efectos nefastos de esa luna. Las oraciones tenían que dirigirse a los siguientes santos: San Jorge (23 de abril), San Marcos (25 de abril), San Vital (28 de abril), San Jacobo (25 de julio), San Juan (24 de junio) e igualmente a la Santa Cruz, el 3 de mayo.