Adulterio electrónico

 

Majadahonda, Madrid. Un hombre que tramitaba su divorcio acusó a su esposa de mantener una aventura virtual a través del ordenador con una pareja cibersexual que se hacía llamar «el Comadreja». Al parecer, la relación de la señora X con este hombre nunca llegó a consumarse, pero su marido declaró que la pareja había planeado una cita real en un hotel de Toledo.

El marido aportó a la documentación de la demanda de divorcio docenas de cartas de correo electrónico —algunas sexualmente explícitas— escritas por su esposa y un hombre casado que conoció a través de América Online.

 

La comunicación a través del correo electrónico es tan cómoda y fácil que favorece la intimidad rápidamente. Para la mayoría de la gente es más fácil sentarse ante el ordenador y escribir una nota de cualquier extensión que hacerlo a mano. Redactar una carta sobre la pantalla permite al escritor pensar, editar y enviar el texto casi sin dificultad.

No es necesario escribir varios borradores, hacer tachaduras o volver a empezar con una página en blanco. No hace falta papel, no hay que buscar un sobre o un sello y ni tan sólo hay que caminar hasta la estafeta de correos. A diferencia de las llamadas telefónicas, no hay que esperar que nadie atienda el teléfono, no es necesario dejar mensajes en un contestador y no hay problema si devuelven la llamada cuando no estás en casa.

 

Mucha gente pasa horas conectada a Internet para charlar con extraños sólo por poder disfrutar de esa experiencia creativa e introspectiva.

Para ellos, escribir es un fin en sí mismo. El proceso mismo de ser creativo es satisfactorio, y esa satisfacción se intensifica al recibir las respuestas de los otros contertulios. El debate, la discusión y el acuerdo intensifican y dan validez a la experiencia, haciendo que el viaje a través del ciberespacio sea mucho más interesante que otras actividades de ocio. En estas interacciones no existen las restricciones sociales habituales en torno a los temas de discusión. Puedes no sentirte cómodo hablando con tu pareja sobre tus fantasías y tus sueños de futuro si piensas que tu relación es aburrida, incierta o dudosa.

Esos temas con tanta carga emocional pueden causar fácilmente un conflicto dentro de la pareja, por lo que suelen evitarse. Pero en las relaciones a través de la red se habla de estos temas con mucha más facilidad. Una conversación electrónica con un extraño al otro lado la red, sin voz, sin forma, lejano y desconectado de tu vida cotidiana, puede ser una oportunidad para hablar sobre cualquier cosa. No existe carga emocional en estas conversaciones.

Una vez una mujer me explicó que, cuando está conectada a la red, las personas con las que habla se vuelven muy sinceras y le cuentan cosas que jamás le habrían dicho en otras circunstancias. Las conversaciones virtuales tienen realmente una gran fuerza de seducción. La psicoterapia posee limitaciones, ya que el terapeuta es un ser humano físicamente presente en la habitación.

El paciente tiene que relacionarse con el terapeuta y deja de lado su mundo interior, su propia introspección. Por lo general, cuando escribimos una carta de correo electrónico nos relacionamos únicamente con la palabra escrita, solos ante nuestro ordenador. La percepción de la persona a quien más tarde enviaremos nuestro mensaje no es tan inmediata como la de alguien que se encuentra presente. Estar a solas con nuestros propios pensamientos abre el camino para que surjan reflexiones que difícilmente expresaríamos cara a cara a otro ser humano.

Este proceso de proyección estimula la aparición de un gran nivel de intimidad.