Introducción

El Feng Shui es el arte chino de la colocación de las cosas. Feng significa «viento» y shui significa «agua». Los antiguos chinos creían que el hombre, las criaturas vivas, el mundo y todo lo que hay en él están conectados con el flujo de la energía universal. Lo que el viento y el agua hacían era decirte qué tipo de energía fluía a través de las montañas o la naturaleza. El viento es el yang, el elemento activo, la energía dinámica, y el agua es el yin, lo pasivo, la energía receptiva. Según los antiguos maestros chinos, fue simplemente la confluencia de estas dos fuerzas en la naturaleza lo que se dio en llamar Feng Shui. Incluso los científicos contemporáneos han acordado, actualmente, que el universo entero vibra y está interconectado a través de fuerzas o energías. En el arte del Feng Shui, esta energía es lo que se llama chi. Durante siglos, muchas culturas orientales se han basado en el complicado arte y en la ciencia del Feng Shui para localizar y diseñar cuidadosamente sus casas, oficinas, caminos, jardines e interiores con el fin de crear y conseguir un equilibrio y una armonía. Hace unos tres mil años, los taoístas utilizaban el Feng Shui no sólo para decidir cuál era el lugar más idóneo para la tumba de sus ancestros, sino también para enriquecer su energía sexual. La clave para tener una feliz y larga vida se encontraba en aumentar el flujo del chi mientras se hacía el amor. El mismo principio, según el cual el chi fluye a través de todos los elementos, desde las montañas y árboles a los muebles de su habitación, es todavía aplicado en el Feng Shui contemporáneo. Esta energía es una fuerza poderosa y mágica que, según la mayoría de los expertos de este arte milenario, no debe ser utilizada para beneficio propio sino para el de todos. Así pues, cuando nuestras casas y jardines están diseñados siguiendo los principios del Feng Shui, la energía fluirá no sólo a través de nuestros jardines y corazones, sino también a través de los jardines y corazones de todos. El Feng Shui es una disciplina muy compleja, a la que hay que dedicar muchos años de estudio y práctica antes de poder llegar a convertirse en un experto. Hay varias escuelas diferentes de Feng Shui. Unas se basan en un enfoque clásico y científico que conlleva un profundo estudio, en el que se aplica la astrología y la astronomía además de utilizar sofisticadas herramientas de trabajo. Otras, sin embargo, son una sutil mezcla de intuición y espiritualidad. También hay escuelas que se centran simplemente en el aspecto práctico, es decir, en las curas y en mejorar la vida de nosotros mismos. Este libro te enseña cómo intentar utilizar algunos de los principios más simples de este excepcional sistema organizado, y cómo añadir un toque de magia a tu vida emocional y sexual. La magia del Feng Shui trata sobre los cambios que has de realizar y crear en tu hogar para permitir que la energía actúe dentro de ti.

 

Feng Shui en el hogar y en el corazón

Al crear y cambiar los espacios en tu casa puedes mejorar tu energía para alcanzar un bienestar tanto físico como emocional. Conseguir un entorno adecuado es una manera de estar bien contigo mismo y con la gente que te rodea. Tú tienes un corazón al igual que tu casa. El corazón de tu casa es algo que debes localizar. Por ejemplo, estar tirado en el sillón frente al televisor puede parecer una opción muy agradable; quizá por eso merezca la pena explorar otros espacios en tu casa para averiguar si el televisor y el sofá están realmente en el lugar donde encontrar el amor, la calidez y la felicidad. Equilibrar y armonizar el lugar en el que te mueves es una manera de conseguir también la misma armonía en tus relaciones personales. El Feng Shui actúa averiguando lo que ocurre «ahora», en tus propias narices, bajo tu propia cama. Trata sobre cómo cambiar los muebles de sitio o cómo deshacerte de lo superfluo, cómo crear nuevos espacios en tu casa, en qué lugar colocar las camas, qué tipo de iluminación escoger, cómo usar el agua, las velas, la madera, los tejidos, los espejos, los cristales y otros objetos, o incluso cómo sacar partido a tu inspiración para mejorar la energía sexual y emocional entre tu amante y tú. Por lo tanto, si la habitación está en armonía contigo, la energía que desprende enriquecerá tu vida sexual.

 

Entonces, ¿qué tiene que ver el Feng Shui con las relaciones personales?

Hay muchos tipos de relaciones. Esta web trata sobre todo de las relaciones amorosas, porque el amor es muy a menudo fugaz y difícil de entender. El amor sigue su propio camino de energía dentro de nosotros. Puede alterar nuestro corazón o perturbar nuestros sentimientos en cualquier momento. Ya se sabe cómo se siente uno al despertar por las mañanas cuando se está enamorado o, sobre todo, el vacío que se siente cuando te abandona tu pareja o cuando ya no puedes soportar tu relación de pareja. Quizá trates de sobreponerte al dolor pintando tu casa, haciendo una limpieza a fondo o, tal vez, todo lo contrario, desorganizándolo todo. Aunque, a lo mejor, cuando te enamoras te dedicas a acumular cosas, nunca encuentras el momento para hacer tu colada y la nevera se parece demasiado al contenido del cubo de la basura. Nuestro entorno es un reflejo de cómo nos sentimos tanto espiritual como emocional-mente. Este es nuestro chi personal. Todos tratamos de ser individuales, diferentes y poner distancia con los demás y con el mundo natural. Pero, sin embargo, por mucho que intentemos luchar para evitar perder nuestra individualidad, es indudable que formamos parte de la Tierra y del universo; por lo tanto, deberíamos disfrutar y cuidar tanto de nosotros mismos como del mundo en el que habitamos.

En tanto que seres humanos, estamos relacionados no sólo con nuestras parejas o amantes, sino también con el mundo y todas las vibraciones y energías que están a nuestro alrededor. No tenemos mucha conciencia de esto, pero, sin embargo, este vínculo es precisamente lo que nos relaciona con nuestro entorno en cada momento de nuestra existencia. A veces, este vínculo se muestra más obvio cuando salimos al exterior en una mañana de frío glacial, o cuando nos quedamos enredados en el calor de nuestras sábanas. Hasta la teoría de la relatividad de Einstein se basa en el mismo punto.

Un gato sabe instintivamente cómo relacionarse con el mundo. Cuando un gato se pierde, siempre encuentra de nuevo su camino de regreso a casa siguiendo una espiral que va aumentando mientras avanza, hasta que alcanza el campo de energía que reconoce como su propio territorio.

Esta energía, esta espiral, es el chi; un camino, un canal y siempre una «conexión». Si sigues el camino, siempre encontrarás tu casa. En otra páginas de este sitio descubrirás cómo utilizar la espiral del gato tú mismo.

El Feng Shui trata sobre el equilibrio de la energía en nuestros espíritus, nuestros corazones y nuestras mentes, así como en nuestro entorno. Nosotros somos el chi; transportamos nuestra propia energía, la cual atrae la de aquellos que están a nuestro alrededor para devolver parte de ella. Las relaciones amorosas se establecen entre dos personas (o más, si te encuentras en una relación de trío o si te gusta tener muchas relaciones al mismo tiempo), y, por lo tanto, esto implica una búsqueda más compleja del equilibrio y la armonía que cuando se trata sólo de uno mismo. Tu hogar, tanto si se trata de un piso, de una casa o de un chalé en las afueras, es un reflejo de tu gusto personal y de la moda del momento. Pero, además, tu casa también es un espejo de tu «interior», una expresión de tu vida y de tu amor, tanto si está completamente desorganizada, con ropa y libros desperdigados por todas las

habitaciones, como si la tienes en perfecto orden y decorada con una adecuada simetría y coordinación de colores.

 

En el buen camino

Es posible dedicar toda la vida a estudiar y practicar el Feng Shui, pero esta guía te introduce en algunos secretos y te da algunas pistas para que puedas utilizar este arte de una forma inmediata y conseguir una mejor armonía en tus relaciones. Tanto la energía que creamos como la energía que ya se encuentra en nuestro entorno es algo que podemos modificar, cambiar y mejorar para poder disfrutar más de nuestra vida y nuestro amor, al mismo tiempo que nos acerca más a aquello que realmente somos y en lo que queremos convertirnos. El Feng Shui es el máximo componente de la astrología china. Tu destino y tu estilo de vida reflejan la energía de tu interior. Al utilizar los elementos claves del Feng Shui que expresa tu energía personal, puedes traer a tu vida el amor o crear armonía para ti y tu pareja.

¿Cuándo utilizar el Feng Shui? Puede que haya algo que te falta en tu relación, o quizá estés atravesando un mal momento. Tu amante te ha dejado o estás sola (o solo) en estos momentos y andas buscando a tu pareja ideal. Quizá tengas que crear un espacio especial o hacer una limpieza a fondo. Introduce nuevos objetos, colores, ideas o cualidades en tu hogar que puedan dar vida a una relación que se encuentre anquilosada. Para disfrutar de una armonía sexual quizá tengas que colgar un cristal en tu ventana o cambiar de sitio la cama. Elementos sencillos y una organización simple. ¡No lo olvides! Busca el equilibrio: si pones algo arriba, pon algo debajo; si algo colocas fuera, coloca algo dentro. El entorno que creas es al mismo tiempo el camino que te llevará a unas relaciones gratificantes.

 

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