Indeterminación del "yo": Necesito alguien con quien identificarme
Algunos individuos necesitan identificarse con personas famosas o celebridades (reales o inventadas) para sentirse realizados y darle un mayor sentido a sus vidas. Si no tenemos una definición clara de qué queremos y adonde vamos, trataremos de encontrar fuera lo que no podemos hallar en nuestro interior, y compensar el vacío personal con la excelencia ajena.
Un hombre se refería a su novia de la siguiente manera: «Admiro su manera de ser, ella representa lo que más valoro en un ser humano y me siento orgulloso que se haya fijado en mí... Ella es mi norte, mi inspiración, y le da sentido a mi vida... Soy su fan...». La mujer ocupaba un puesto público muy destacado y cuando el hombre iba a visitarla al trabajo tenía que pedir cita y apuntarse en una lista de espera. No podemos exagerar la admiración: una cosa es amar a alguien y otra idolatrar y prenderle velas a la pareja como si fuera el segundo Mesías. Hemos conocido sujetos que en vez de un beso prefieren un autógrafo, y en lugar de un abrazo, un póster. Los vínculos de «fanatismo amoroso» están mediados por un esquema de inmadurez y un «yo» indefinido que no sabe adonde apunta: amar no es elaborar un culto a la personalidad. Debemos aclarar que no estamos negando la importancia de la admiración, lo que señalamos como preocupante es la admiración desmedida e irracional, la veneración por el otro como si se tratara de un dios o una diosa.
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