Amores peligrosos

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Estrategias de supervivencia afectiva

La gente suele recurrir a dos estrategias básicas para sobrevivir a un estilo histriónico-teatral: una línea blanda (convertirse en un oso de peluche y dejarse invadir sin ofrecer la menor resistencia) y una línea dura (restringir la expresión de afecto y marcar límites). Veamos cada una de estas opciones.

Dejarse invadir por el sentimiento del otro y no ofrecer resistencia

El costo principal aquí es perder los espacios de referencia y convertir la relación en algo sumamente empalagoso. No poner límites y entregarse a una persona histriónica implica aceptar las consecuencias de una seducción constante y un amor que se manifestará segundo a segundo. Los que eligen esta estrategia de convivencia deben reunir dos condiciones: un buen estado físico y no ser claustrofóbicos. Reconocemos que hay gente que casi nunca se siente invadida por nada ni por nadie; no obstante, la gran mayoría de seres humanos marcamos una zona de exclusión buscando salvar la autonomía. Se necesitan momentos de soledad para funcionar bien. Lo contrario, el hacinamiento y la presión externa o interna, aunque estén patrocinados por el amor, siempre producen una reacción agresiva o defensiva: ésa es la respuesta natural de la vida cuando le quitamos movilidad.
Un paciente comentaba que las relaciones sexuales con su esposa se habían vuelto una verdadera tortura porque su mujer valoraba el grado de atracción que ella ejercía sobre él por la dureza de la erección del pene. La señora, vaya a saber con qué método, había desarrollado la habilidad de tasar «al toque» las ganas de su marido. Si la dureza no daba el estándar esperado, el interrogatorio era inevitable: «¿Ya no te gusto como antes?», «¿Te pasa algo?», «¿Hice algo mal?». Y luego llegaba el imperativo categórico: «¡Muéstrame cuánto me quieres!». Tal era la angustia del hombre que un día pidió a su psicólogo un certificado que lo excusara de sus obligaciones maritales debido al estrés que padecía.
Los comportamientos que guían esta estrategia son:
• Tener paciencia si la persona histriónico-teatral tiene arranques de ira.
• No reprimir su expresión de afecto.
• Ser detallista, tanto verbal como materialmente.
• Jamás olvidar aniversarios y otras fechas importantes.
• Alabar y exaltar constantemente sus encantos y atributos.
• No intentar asumir posturas intelectuales ni muy profundas.
• Brindarles cariño y amor sin límites.
• Dejar que llamen la atención cuando quieran.
• Acompañar su emotividad.
• Jamás rechazar sus acercamiento o decirles que «no».
• No castigar sus pataletas.

¿Podrías entregar tu espacio vital y dejar que el amor del otro te aplaste, aunque sea dulcemente? ¿Te acoplarías a las necesidades de ella o él, pese a las exigencias de un afecto demandante para que todo «funcione bien»?

Ponerle límites al amor hostigante y defender la autonomía personal
Los que deciden actuar siguiendo una estrategia de línea dura defenderán su soberanía personal a toda costa. No aceptarán sentirse asfixiados por el amor. Tampoco se resignarán a tener una vida superficial y querrán que la pareja no haga el ridículo, llamando la atención de manera inadecuada. Es decir, la posición no será permisiva: «O cambias tu manera de ser por una más recatada, o me voy». Sólo hay un pero: cuando se le retira el afecto a una persona histriónica, su reacción casi siempre es violenta, y puede estar acompañada no sólo de rabietas, sino también de gestos o intentos de suicidio.
Los siguientes comportamientos definen las estrategias de la línea dura:
•No aceptar ningún tipo de manipulación, sean cuales sean las circunstancias.
•Marcar claramente el territorio y los propios espacios, y no dejar que la pareja los traspase.
•Ejercer el derecho a no expresar ni recibir afecto, dejando claro que hasta el amor requiere consensos.
•Censurar a la pareja cuando intente llamar la atención en público.
•Tener actividades personales sin la compañía del otro.
•No dejarse atrapar por la seducción cuando uno no quiere.
•Criticar la superficialidad, si existiera.
•No resignarse a una vida sexual pobre.
•Equilibrar lo emocional con lo racional.

Eres Capaz de elegir esta estrategia y asumir las consecuencias? Te recordamos que retirarle la atención o el afecto a una persona histriónica es activar una bomba de relojería. De todas maneras, si el grado de hostigamiento es alto, poner límites se convierte en una necesidad vital imposible de negociar. Hay que hacerlo con ternura y paciencia, explicando las razones y dialogando. No creo que una estrategia cruda y desconsiderada, que es la que utilizan muchas personas cuando están desesperadas por el acoso afectivo, conduzca a nada positivo. Ten presente que el amor histriónico es exponencial: por cada gramo de amor que entregues, recibirás varios kilos. Por las buenas es mejor.


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